¿Qué preguntar sobre certificados, MOQ y plazo antes de la visita a fábrica?
Antes de programar la visita conviene cerrar tres bloques que ahorran tiempo: certificados, cantidad mínima y plazo. El plazo de producción se sitúa en 30-45 días desde la muestra aprobada y queda sujeto a lo que establezca el contrato, así que la respuesta debe venir con el proceso completo y no con una fecha suelta. En certificados, la pregunta útil no es cuántos tiene una fábrica, sino cuáles exige el país de destino y quién los emite. Nuestras ocho certificaciones internacionales incluyen ISO 9001, ISO 14001, BIFMA, GREENGUARD, SGS, CE, CARB P2 y FSC, y su vigencia se comprueba por número y fecha de emisión. El proceso de compras FF&E para hoteles en siete etapas sitúa la verificación de documentos antes de comprometer cantidades.
| Bloque a cerrar | Pregunta concreta en el puesto | Dato o documento que la respalda |
| Certificados de producto | ¿Cuáles exige mi país y quién los emite? | Certificado con número y fecha de emisión |
| Cantidad mínima (MOQ) | ¿El mínimo es por familia o por acabado? | Escalón de pedido por familia |
| Plazo | ¿Cómo se cuenta y desde cuándo? | Plazo de 30-45 días desde la muestra aprobada |
| Muestra | ¿Quién la fabrica y en qué plazo? | Proceso de aprobación por escrito |
| Inspección | ¿Hay inspección previa al embarque? | Parte de inspección por lote o por bulto |
El bloque de la cantidad mínima merece una pregunta concreta: si el mínimo se aplica por familia o por acabado, y qué escalón cambia el precio. Un fabricante que responde por escalones de pedido ayuda a planificar; uno que solo ofrece un número global obliga a comprar de más o a perder el precio por volumen. En cuanto a los certificados, conviene confirmar en el puesto si se exige inspección previa al embarque y en qué idioma se emiten los documentos, porque ambos puntos aparecen más tarde y retrasan la carga si no se anticipan. Estas tres preguntas, bien anotadas, permiten comparar proveedores sobre criterios comunes.
También conviene preguntar por el proceso de muestra, que es la mejor prueba de la organización de una fábrica. Un fabricante explica cuánto tarda una muestra física, quién la aprueba y qué ocurre si el acabado no cuadra con la carta de colores; un revendedor promete una muestra sin decir de dónde sale. En la segunda fase, donde el mobiliario se exhibe junto a materiales y acabados, esa conversación se puede mantener mirando el propio producto, lo que reduce las respuestas evasivas y permite al comprador contrastar de inmediato lo que se le dice.