¿Qué es el mobiliario para residencias de mayores y por qué se evalúa en la fase 3?
El mobiliario para residencias de mayores es el conjunto de camas articuladas, mesillas, armarios, sillones, sillas, mesas de comedor y módulos de apoyo al cuidado que se especifica por zonas de un centro geriátrico, con dimensiones que permiten sentarse, levantarse y desplazarse con seguridad, superficies lavables y resistencia verificable según el uso de cada espacio.
La tercera fase es el momento de mirar esta familia por una razón práctica: en el recinto coinciden los expositores de productos médicos y de cuidado con los de mobiliario contract, y eso permite comparar en la misma jornada una cama articulada, una grúa de traslado y la silla que va a acompañarla. En la segunda fase se eligen los tapizados, las mesas y los armarios; en la tercera se resuelve la parte que sostiene el cuidado diario. Quien visita solo la fase de mobiliario general compra piezas correctas y descubre después que la cama de su unidad de cuidados necesita otra altura, otro freno y otro mando.
El método que funciona cabe en una carpeta: una hoja por zona con las piezas previstas, la medida crítica de cada una, la norma que debe cumplirse y el punto de aceptación en obra. Esa carpeta se completa en la conversación con el fabricante, no en la oficina al volver del viaje. La diferencia con un proyecto hospitalario está en el peso de cada criterio: en una residencia mandan la autonomía del residente y la ergonomía del personal de apoyo, mientras que en un hospital mandan la limpieza terminal y el uso intensivo. Los criterios por zonas de un centro sanitario están desarrollados en la guía de mobiliario hospitalario, y sirven de contraste para no pedir a una residencia lo que corresponde a un hospital. Un centro de salud conductual de 120 plazas en Abu Dhabi (EAU) separó precisamente dos hojas: habitaciones con cama de 50 cm y mesilla de rueda bloqueable, y salas de terapia con sillas de apoyabrazos alto y mesas de 75 cm.